martes, 14 de enero de 2020
al final no era que quiero cambiar de vida, me di cuenta. al final lo que quiero es vivir MI vida, la vida que me corresponde y que por cobardia, comodidad, vagancia o no-privilegios, pero mas que nada y por sobretodo: miedo, no estoy viviendo.
Claro, yo estaba tan triste, tan encerrada, asfixiada, en una oficina, con obligaciones que no llevaban a ningun lado, a hacer ningun tipo de bien para nadie. un trabajo de oficina, casi como es tipica imagen de un hombre gris en una oficina gris en una ciudad gris viviendo una vida gris.
No quiero eso, tengo que saltar. Y no como antes, que queria saltar a las cataratas del iguazu, como hizo aquel poeta japones que si saltó, dejando un haiku en un arbol.
No. No quiero buscar razones para morir. Ya se que todo pesa, yo quiero vivir, con todo el dolor que no me queda otra que absorver y transformar. Por eso el veganismo, como confluencia de caminos que por fin tienen sentido y nombre.
Quiero vivir mi vida. Esto no es mi vida y me llevo tiempo darme cuenta. quiero cambiar, a mi vida. quiero que mis problemas sean problemas de mi profesion, no de algo ajeno a mi. eso me desgasta.
cosas que me pasaron respecto a "saltar":
en yoga, despues de un año haceindo al secuencia de ashtanga, por primera vez Patricia me dice: "tenés que saltar hasta el medio de las manos". saltar. no lo hacia, ni lo venia haciendo. saltar.
depsues. charly garcia: "por que no te animas a despegar?"
despues, mi trabaj final de la ultima materia de la licenciatura se trataba sobre las "transformaciones", las cosas que cambian fuertemente la vida de las personas.
estoy encontrandole la gracia esto de saltar hasta los pies en yoga.
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