jueves, 27 de diciembre de 2012

POEMA: MI FAMILIA



POEMA:
"MI FAMILIA"

Año nuevo,
nos pone de algun modo,
pasando cuenta.
Resulta que yo paso cuenta
y digo que fue un año familiar.
Un año donde me toco vivir 
los valores
de los integrantes,
bellos e imperfectos,
de mi familia.

Delfi,
hizo desaparecer tempestades
aquietar las aguas,
revivir las cosas
cuando todo se torcia,
se volvía negro,
triste.
Pero, che,
es mi hermana.
Nadie jamás pudo con ella.

Tiene una vocación interna
y fuerte como la madera
(de ahí el término).
dicho a lo Fontanarrosa,
nos cagamos de risa
cuando algo nos da mucho miedo
Sabes?
Esos son los momentos que te encuentro.

Y los llamo la isla.

En eso consisten las orillas,
en Devolver
a igual medida
lo que tenia que irse.
Transformar,
renacer,
pero desde la mano de un hermano,
que te acerca.

en la orilla nacen y mueren ciertos animales
como los cangrejos
que viven toda su vida en el agua
y cuando tienen cria
elijen la orilla.
o las ranas.

Y Majo,
Majo...
La eterna.
El mundo encontrado.
"La orilla infinita" como dría el Flaco. 

Majo es un espiritu intenso.
Se la puede amar,
o no.
Y cuando se la ama,
se mantiene fuerte
el fuego de vivir.

Majo, de fuego y Luna.
Todas mis amigas dicen:
"Increíble Majo".
Entonces yo la extraño
un poquito más.
aunque este a tres cuadras.

Los amigos son esos hermanos.

"Hoy por ti, mañana por mi".

Es esa orilla donde se juntan los dos mundos.
Lugar conocido,
lugar desconocido,
y se saludan.
Entonces el mundo mismo,
cada vez nos revela mas cosas.
Y los amigos se vuelven grandes,
Y a familia,
de pronto,
se hace enorme.

La soledad está
pero con esta gente es un vale 4.

Delfina,
Como mi abuela,
la mujer de Pepe,
(el de la pipa)
que pintaba platos,
y los horneaba,
la mama de papá,
como ahora mamá es nuestra mamá!

Maria Jose,
Como se llama actualmente
mi ángel de la Guarda.
Como se llaman
los padres de Jesús,
Como el abuelo,
pero al revez.


Y Papa,
con sus canciones de guitarra,
que nos enseña a cantar
para que cantemos con él.
(très bien!)
sonriendo,
compartiendo.
con canciones que hablan de la justicia,
de la bamba,
de los perros, las estrellas,
los pochoclos en el cine,
o algun tango,
como escuchaban "los grandes"
de su época.
Videos de bebés riendose
y Majo diciendo:
hice una encuesta y es la pagina mas visitada por gente de la edad de papa.
y las miradas consecuentes.


O como mi vieja,
radiante,
como si los tangos,
con sus romances y su carácter le cantaran a ella,
que les devuelve el canto
Bailando con su cuerpo,
levantando los brazos.
haciendo bella la vida!

Afortunado el tipo
que siempré amó a su vieja,
y la sintió brotar de los tangos
caerse como el corazón de Gardel
hacia la orquesta.
Se me vuelve
miel el pan de la vida,
al escuchar
"Las Manos de mi madre".
O verla reirse poniendo chinitos los ojos
mientras yo le canto
"nadie se atreva a tocar a mi vieja".

Me brota del corazon
una lagrima,
como la Maga cuando le escribia a Rocamadour y lloraba
decia:
"Tu mama es una pavota, Rocamadour".


Asi es mi familia.
Estos somos
tenemos estos bonetes.
Pero la elijo,
asi con todo esto,
con el auto roto de mamá,
al cual ya le encontraremos 
la vuelta de tuerca.
las siempre mismas canciones en la guitarra de papá
que aunque nos aburra, lo dejamos hacerlo,
porque nos devuelve la infancia.
Las escrituras de Majo,
donde nos recordó a todos
lo que le producían los abrazos
y tambien la ausencia de ellos.

Y en la orilla
Delfi,
blanca,
fresca,
como un amanecer
depues de un sueño.
inicio de Todo este poema,
al que simplemente lo quiero titular:


"Mi Familia".




domingo, 16 de diciembre de 2012


Daniel leber.
Y el cielo.
Sonreiamos y prendiamos un porro.
Una rata muerta, flotando.
Besos, eslovenia.
La heladeria a la que no fuimos.
El lugar paradisiaco.
Café. Era café?
Ya ni me acuerdo.
Una mesa.
Dibujos en el cuaderno de Rivadavia.

Tu rostro duro.
Tu mechon de color invertido.
Tu espalda.
Bufandas.
Fernet.
Sábato.

Daniel.
Pronunciado dulcemente.
Sale de la boca,
Daniel.

Los universos paralelos.
La cicatriz.
Lo que tenia que pasar.

La ultima mirada y el 343 que se iba.
Desde ese dia no te vi mas.
Hasta hoy, caminando por la inmensa Buenos Aires.
Un espejo llevabas en tus manos.

No tenias bufanda.
Pero ahí tu rostro duro
tu mechon
Y tu espalda.

Me di vuelta y te vi irte.
Que grandes estamos.