desde la oficina, un millon de años despues, vuelvo a escribir.
Quiero una vida nueva. Es la vez numero 900 que debo decir o escribir
esto. Pero quiero una vida nueva. Ya no soporto la vida de oficina,
el cumplir un horario, trabajar tantas horas por un sueldo que apenas
me alcanza, el hecho de no tener tiempo. De dejar de lado trabajos
artisticos para cumplir con trabajos que no me suman, ni me hacen
feliz. Tengo ojeras. Me miro en el reflejo del subte lleno de gente,
igual de gris, y veo mis ojeras, veo que todo cae, en gravedad, en
una desesperante entropia: cae mi cuerpo, mis ojeras, mi culo, cae mi
autoestima, mi tiempo, mi magia. Todo cae, como en un sueño
surrealista, se torna grotesco, doloroso, inexplicable.
Y yo sueño con las
montañas, con la naturaleza, con el olor del pasto o del pan recien
hecho, con los rayos del sol, con el trabajo hermoso de la montaña.
Cada vez este deseo es mas fuerte. Cada vez me siento tan lejos de la
ciudad y sus problemas. La ciudad es para mi un horror, pero a la vez
se que no puedo eludirla. Ella es la conclusion, es el ojo del
huracan, el putno de ebullicion, de todos nuestros derechos que no
tenemos, de la delincuencia y la pobreza y la riqueza, todo junto,
“todos manoseaos”.
Y no tengo ni tiempo
para el amor, que digo amor, no tengo tiempo ni para tener un momento
de intimidad con otro. No solo hablo de sexo, hablo de crear el
espacio para que haya un encuentro con un otro, que va mas alla del
sexo, y que lo mejro, obvio, seria llegar a ello. Quiero ese momento
de intmididad. Nose, que se yo, cualquier cosa. Unas velas, un vino,
un queso, una pelicula, yo en bolas y que alguien me dibuje o el otrx
en bolas y yo dibujando, cosas mas magicas que juntarse a coger y
listo. Necesito de esa magia. La vida se me volvio tan chata. Siento
que estos ultimos 4 años de mi vida se fueron, me hicieron distinta,
me moldearon. Me siento lastimada y lejos, y con frio. Siento que ya
no soy mas “yo”, que un posible yo se esfumo en el aire y solo
quedan mis dibujos, como eco de lo que alguna vez supe ser.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario